Quito, 8 de agosto de 2025 – La propuesta presentada en la Consulta Popular enviada por el presidente Daniel Noboa Azin, que plantea asignar un asambleísta por cada 400.000 habitantes, ha generado preocupación debido a la marcada desproporción que podría provocar en la representación legislativa. Este modelo favorecería a las provincias más pobladas como Guayas y Pichincha, mientras que regiones menos pobladas, especialmente la Amazonía, quedarían con una representación muy limitada.

Distribución estimada según el último censo

Un análisis basado en los datos del último censo poblacional y utilizando el método de restos mayores revela que:

  • La provincia del Guayas, con 4.391.923 habitantes, obtendría 11 escaños en la Asamblea Nacional.
  • Pichincha, con 3.293.898 habitantes, tendría 8 asambleístas.
  • Estas dos provincias juntas sumarían 19 representantes, concentrando un gran porcentaje del poder legislativo.

En contraste, provincias amazónicas como Zamora Chinchipe, con una población considerablemente menor, quedarían reducidas a un solo escaño. En total, la Amazonía tendría aproximadamente solo 7 representantes para toda la región, lo que ha despertado alarma entre sus líderes y ciudadanos.

Implicaciones políticas y sociales

Expertos en temas de representación política y líderes locales han advertido que esta desproporción limitaría la capacidad de la Amazonía para incidir en decisiones nacionales fundamentales, como:

  • La gestión sostenible de recursos naturales.
  • La protección de territorios indígenas.
  • La asignación de inversión en infraestructura básica y social.

La reducción de la representación política podría profundizar la sensación histórica de exclusión y desigualdad que enfrentan los pueblos amazónicos, afectando áreas sensibles como la salud intercultural, la educación bilingüe y la conservación ambiental.

Debate sobre criterios de representación

El actual debate pone en evidencia la tensión entre el principio de proporcionalidad demográfica y la necesidad de garantizar representación equitativa para todas las regiones del país. Analistas políticos señalan que, aunque la regla de un asambleísta por número de habitantes es clara y sencilla, existen mecanismos alternativos para evitar la marginalización regional, tales como:

  • Establecer un número mínimo de asambleístas por provincia.
  • Implementar sistemas mixtos que combinen criterios poblacionales y territoriales.

Estas opciones buscan equilibrar la democracia representativa con la inclusión territorial y cultural.

La aprobación de la Pregunta Cuatro en la Consulta Popular podría transformar significativamente la composición de la Asamblea Nacional del Ecuador, concentrando el poder en las provincias más pobladas y limitando la voz de regiones como la Amazonía. Este tema abre un importante debate sobre la justicia política y la representación de las diversas realidades del país.