Mediante un comunicado emitido el 28 de enero, la Cámara de Minería del Ecuador (CME) se definió como un gremio técnico y empresarial que agrupa a representantes y empresas del sector minero del país, y que impulsa el desarrollo de una minería responsable. En dicho pronunciamiento, la institución aclaró que el ingeniero Paul Pineda no forma parte de este gremio, por lo que la Cámara no avala ni respalda ninguna vocería realizada a su nombre.

Ante esta declaración, la Cámara de Pequeña Minería de Zamora Chinchipe (CAMIZ) respondió señalando que se trata de una entidad legalmente constituida, que actúa en ejercicio de su autonomía. En ese sentido, ratificó que su presidente es el ingeniero Paul Pineda, quien —según el gremio— actúa bajo el mandato exclusivo de los pequeños mineros de la provincia.

CAMIZ enfatizó que en ningún momento se ha intentado inducir ni pretender hablar en representación de la Cámara de Minería del Ecuador, y rechazó cualquier intento de desviar la atención del problema central: la falta de cumplimiento del Estado en los procesos de regularización minera en Zamora Chinchipe.

Esta controversia se produce en medio de una grave problemática provincial, donde los pequeños mineros, agrupados en CAMIZ, exigen la regularización de sus actividades para poder desarrollar sus labores productivas bajo el amparo del marco legal vigente. Según el gremio, la falta de acción del Gobierno mantiene en incertidumbre a un sector que dinamiza la economía local y genera miles de empleos directos e indirectos.

El debate cobra mayor relevancia al conocerse que empresas transnacionales como Lundin Gold y Ecuacorriente S.A. forman parte de la Cámara de Minería del Ecuador, lo que, según los pequeños mineros, evidencia una marcada diferencia en el tratamiento estatal entre la gran minería y la minería artesanal y de pequeña escala.