El ex prefecto rechaza la estigmatización del sector y pide una política estatal integral para ordenar la actividad.

El ex prefecto de Zamora Chinchipe, Kléver Jiménez, cuestionó la ausencia de una política pública efectiva para la regulación minera en la provincia y criticó que, en lugar de avanzar hacia un ordenamiento claro, algunas autoridades hayan optado por estigmatizar a quienes trabajan en esta actividad.

Jiménez afirmó que la criminalización del sector no contribuye a resolver los problemas de fondo y sostuvo que los mineros necesitan apoyo institucional. “Los mineros no son delincuentes”, enfatizó, al señalar que se trata de ciudadanos que requieren oportunidades, procesos de formalización y acompañamiento técnico para operar dentro del marco legal.

Las declaraciones de Jiménez reavivan el debate sobre el manejo de la minería en la provincia, donde persisten tensiones entre control militar, actividad artesanal y demandas de regulación. Su postura apunta a un enfoque más integral que combine ordenamiento, políticas sociales y sostenibilidad, frente a un escenario marcado por conflictos y percepciones encontradas sobre el rol del sector.