La obra forma parte del proyecto vial El Dorado–Guayzimi y se consolida como un eje para la movilidad y el desarrollo productivo

En el sector de Natentza, este jueves se llevó a cabo la fundición del tablero de 24 metros de luz del nuevo puente vehicular, una estructura clave dentro del proyecto de asfalto El Dorado – Guayzimi, que contempla la intervención de 17 kilómetros de vía.

La jornada se extendió durante la mañana y tarde, con un equipo técnico desplegado para cumplir una de las fases más importantes en la construcción del puente. La prefecta Karla Reátegui recorrió la zona, verificando el avance y dialogando con los responsables de la obra, quienes detallaron que el proyecto progresa según lo planificado.

Este puente representa un hito para la conectividad del sector, al mejorar de manera significativa el desplazamiento de habitantes, productores y transportistas. Su ejecución también refuerza la integración entre comunidades y fortalece el desarrollo productivo de la zona.

La Prefectura de Zamora Chinchipe destacó que esta intervención forma parte de su compromiso con una infraestructura vial eficiente, orientada a facilitar el acceso, dinamizar la economía local y garantizar mejores condiciones de movilidad para todos.

Análisis

La construcción del puente en Natentza no solo mejora la infraestructura, sino que actúa como un catalizador para la actividad económica y el bienestar comunitario. Proyectos de este tipo, integrados a tramos viales estratégicos, generan un impacto directo en la competitividad de las zonas rurales y en la calidad de vida de los habitantes. El avance sostenido de la obra confirma la importancia de mantener inversiones continuas que fortalezcan la conectividad y la integración territorial.